Dunas de Chegaga y Dunas de Bougarne en silla de ruedas

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Amanece en Chegaga y disfrutamos de un amanecer lleno de belleza y de energía. La jornada de nuestro #desafioasalto con Yokmok discurrirá por las Dunas de Chegaga y acabaremos el día en las Dunas de bougarne.

Las Dunas de Chegaga ocupan un tramo de 40 kms de arena dorada llegando algunas a los 300 metros de altura.

Esta parte del Sáhara marroquí es muy turística y hay bastante tráfico de todoterrenos con turistas que quieren conocer la zona. Tengo una rara sensación al ver a gente después de tres días sin cruzarnos con alguien.

La ruta es muy dura, caminar por la arena es lento, los pies se hunden y  las botas se llenan de arena . Los dromedarios, con la carga y conmigo, avanzan con dificultad, así que, en ocasiones nos separamos en dos grupos para que los animales vayan por terreno más firme. Esto me hace disfrutar de otro desierto, con las dunas sin dejar de verlas y a través de vegetación desértica, suelo pedregoso y con la posibilidad de ver parte de la fauna sahariana, los reptiles.

Con Hammet, mi porteador y amigo, vamos intercambiando palabras y pequeñas frases en español y en berebere, nuestro nexo de unión es el francés. Hammet es un berebere joven y fuerte, muy simpático y al que le encanta salir en las fotos y en los vídeos.

Vamos abandonando las Dunas de Chegaga y pasamos a una zona de transición, más plana y pedregosa. Llegamos a un punto de encuentro donde volvemos a juntarnos de nuevo todo el equipo y me cuentan que han pasado por un poblado nómada que podéis ver en el pase de diapositivas donde vivian varias familias con niños.

Hammet y Mohamet, son expertos buscadores de fósiles (recordad que los desiertos fueron previamente grandes mares) y me regalan varios que forman parte de mis recuerdos viajeros, éstos además, de especial valor.

fósiles del sáhara

Continuamos por terreno pedregoso y vamos viendo pequeñas dunas, nos acercamos a Bougarne.

Como ya es habitual, la tormenta de arena lleva un buen rato acompañándonos y hace muy difícil continuar la jornada, así que nuestros porteadores deciden parar, montar el campamento y comer.

El equipo acaba agotado por la dureza de la jornada a lo que se ha unido la fuerza del viento y la tormenta de arena.

La tarde y la noche la pasamos todos juntos con bromas, anécdotas, vivencias y juegos berebere que nos enseña mi hermano Hassan. ¡Que bonita es la convivencia!

Archivo completo de fotografías en mi canal de Flikr

5 comments

  1. Alma Mateos Taborda dice:

    Y sigues tu marcha querido viajero, gusrdando experiencias maravillosas. Me alegro mucho. Un abrazo.

  2. M.C. dice:

    A pesar de la dureza del camino, el viaje ha tenido que ser impresionante! Menuda aventura!!
    Un abrazo

    • Miguel Nonay dice:

      Hola M.C. una gran aventura, sin duda, además una prueba de convivencia que superamos y un trabajo bien hecho por parte de todos, besos.

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