15 razones para visitar Bruselas con silla de ruedas

15 razones para visitar Bruselas con silla de ruedas resume nuestra visita a esta ciudad belga para disfrutar de sus rincones, sus gentes y su gastronomía.

En nuestro viaje a Flandes y Bruselas, pasamos tres días en la capital de Europa y aunque ya la conocíamos cuando estuvimos en 2010 y que podéis ver aquí, aquí y aquí, en esta ocasión descubrimos una ciudad amable para las personas con silla de ruedas y divertida gracias al adoquinado que te hace estar despierto y atento para no tropezar.

Hemos querido resumir nuestra experiencia en Bruselas en 15 razones para visitarla. En el vídeo hay muchas más y también hay más que en el anterior viaje visitamos y no lo hicimos en esta ocasión.

1.- La Grand Place: adoquinada, complicada en algunas zonas pero que merece la pena para disfrutar de la arquitectura, sus terrazas y las gentes que pasan sin cesar. Aquí podéis comenzar la visita a Bruselas.

2.- Manneken Pis: Conocida es la afición de los Bruselenses por las esculturas haciendo pis. El Manneken Pis es una de ellas pero en nuestra anterior visita a Bruselas descubriréis otros dos miembros de la familia.

3.- Notre-Dame de Bon Secours: Una iglesia preciosa, coqueta y que merece la pena visitarse, no tiene barreras arquitectónicas para entrar, además la zona está plagada de terrazas.

4.-La 1ª Muralla de Bruselas.- Paseando por la zona alta de la ciudad encontraremos restos de esta muralla junto con una torre muy bien conservadas.

5.- La Plaza de España: se accede por una rampa muy bien ejecutada aunque luego nos espera un adoquín mal conservado en algunas zonas. La plaza la presiden nuestros D. Quijote y Sancho Panza.

6.- Las Galerías St. Hubert: Una de las entradas es por una rampa algo complicada en sus inicios y finales pero el interior además de una obra maestra, no tiene barreras arquitectónicas. Encontraréis tiendas con mucha solera o terrazas donde tomar algo y disfrutar en un entorno hermoso. Hay otra entrada que no tiene barreras arquitectónicas.

7.- Mercado de las pulgas: Se encuentra en el Sablon, zona de antiquarios. Se trata de un mercado de antigüedades y de segunda mano. Se sitúa en una plaza todos los días por la mañana, los adoquines nos complicarán el avance con silla de ruedas pero despacito y disfrutando de los puestos, no tendremos mayores problemas.

8.- Musée Magritte Museum: Se encuentra en la Plaza Real a la que podemos llegar en transporte público, taxi o andando/rodando. Es un museo que no os podéis perder ya que a través de ocho plantas y un ascensor que ya es una obra maestra, conoceréis aspectos muy importantes de la ciudad.

9.- Plaza de St Catherine: La plaza es muy coqueta y la catedral de St Catherine es espectacular. Podemos llegar dando un paseo ya que salvo alguna zona complicada por adoquín mal conservado, deambularemos sin dificultad.

10.- The Dominican Hotel.- Es el hotel en el que nos hospedamos dos noches. Un hotel de diseño bien situado (junto a las Galerías St. Hubert) y acogedor. La habitación accesible que nos dieron tiene espacios suficientes para moverse con silla de ruedas, existen barras de transferencia en el baño pero la pila del lavabo y el espejo están demasiado elevados. En cuanto a la ducha es tipo sumidero y con una banqueta sin respaldo, en fin, que podían haber atinado un poquito más.

11.- Restaurante Belga Queen: Se encuentra junto al Hotel The Dominican y se llega perfectamente dando un paseo y se accede al interior sin barreras arquitectónicas. La gastronomía es una maravilla y el interior os emocionará. Si no tenéis ganas de hacer pis, bebed agua porque ese baño no os lo podéis perder.

12 Restaurante Babeko: Mucho más sencillito que el anterior, se encuentra junto a la Plaza St. Catherine, se accede por un escalón de unos dos centímetros, no tiene baños adaptados pero sirven unos platos combinados muy ricos.

13.- Tomar unas cervezas en cualquiera de las terrazas de Bruselas o acompañando a la excelente gastronomía. Tenéis muchas cervezas bruselenses a elegir y muchas terrazas y locales sin barreras para disfrutarlas. Una de ellas en Las Galerías St. Hubert.

14.- Los crepes: si os gustan y no los probáis no os perdonaré que no disfrutéis con uno de ellos acompañado de un chocolate belga calentito (ojo, que allí el chocolate caliente no es espeso, es más tipo Cola Cao.

15.- Por supuesto, el chocolate belga, una joya que a veces da pena comérsela aunque da mucha más pena que se acabe. Hay muchas tiendas de toda la vida donde disfrutar de esta joya gastronómica.

Con dos noches en la capital de Europa tenéis bastante, aunque si queréis visitar otras zonas de la ciudad, otra noche más iría bien. Os encantará llueva, esté nublado o haga sol. Es una ciudad que enamora.

Bruselas es una ciudad que hemos comprobado y capacitado personalmente así como hotel, restaurantes, rutas y actividades.

Gracias a todos por acompañarnos en este viaje.

Más info sobre mi viaje por Bruselas y Flandes con silla de ruedas.

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